ME VISTO, LUEGO EXISTO

Didi Corena – Psicóloga – Coach Marca Personal

Sin pretender ser superficiales sobre el tema de presentación personal, hay que reconocer que es una realidad el hecho de vivir en un mundo regido por los sentidos, donde en muchos casos, como nos ven… nos tratan.

Sin lugar a dudas todos los temas relacionados con etiqueta, protocolo, presentación personal, imagen personal, están fuertemente unidos a las relaciones humanas, no solo en el ámbito laboral, sino también en nuestra vida social y familiar.

Hay una diferencia entre la Imagen Personal y la Presentación Personal; la primera está condicionada por cómo me veo, que imagen tengo de mi mismo, que concepto tengo sobre mí, que mensaje quiero enviar al mundo, y la segunda, tiene que ver con, cómo debo vestirme según la ocasión, según mi estatura, forma de cuerpo, color de piel, rol que desempeño en mi entorno, en cómo debo comportarme, etc.

Hay un concepto que está relacionado con este tema y es el de “Marca Personal” o el Personal Branding que básicamente, consiste en considerarnos a nosotros mismos como una marca.  Al igual que un producto o servicio sale al mercado con una serie de fortalezas y debilidades, cada uno de nosotros, igualmente debemos reconocer nuestros puntos más fuertes, resaltarlos, mostrarlos y por potencializarlos, obviamente sin dejar de lado nuestras debilidades, pero siempre trabajar mucho más en nuestros talentos. Por ejemplo, si sé que soy una persona con unas relaciones interpersonales envidiables que me permiten cumplir mis cuotas de venta, pero mi forma de vestir, muchas veces no es la apropiada y suelo ser tema de conversación y hasta burlas en las reuniones, sería bueno, asesorarse de cómo es la forma indicada de vestir para cada ocasión, como una junta de trabajo, la visita a un cliente, un almuerzo de trabajo o la fiesta de fin de año en la empresa.

En las empresas el tema de los atuendos laborales es más complicado de lo que parece. Después que una institución ha invertido tiempo y talentos en crear sus políticas, valores, filosofía, misión y visión en toda la institución, sus empleados deben transmitir desde su presentación personal todo lo que la empresa quiere expresar. Es por esto que en muchas instituciones es obligatorio el uso del uniforme, sin embargo, encontramos que en muchas compañías no se llevan estos, de acuerdo a la reglamentación.

Si bien, el uso del uniforme es una forma de atenuar la buena o mala imagen de alguien, las normas de cortesía y todo el protocolo que se deba tener frente a una situación específica, complementan la presentación de la empresa a través de su empleado.

Para concluir, así como el conocido refrán: “Una imagen vale más que mil palabras” no hay que olvidarnos que en cualquier situación de nuestra vida siempre será mejor presentarnos de la manera más acorde posible, esto no solamente enviará el mensaje de que me conozco, me quiero, me preocupo por mí, sino también, que respeto a las personas con las que me relaciono, que pueden confiar en mí y que considero a los demás.

Siempre será más importante ante el espejo preguntarnos qué mensaje quiero enviar y no la reconocida frase de ¿Cómo me veo?